
Contra el desmantelamiento de las políticas de igualdad en el País Valencià
Concentración por la igualdad real, la justicia social y la libertad de las mujeres
Desde Dones de Xirivella en Acció nos sumamos y llamamos a participar en la concentración convocada por la Coordinadora Feminista del País Valencià, de la que formamos parte junto a numerosas asociaciones feministas del territorio. Esta es una convocatoria impulsada por el movimiento feminista organizado ante el grave deterioro que se está produciendo en las políticas públicas de igualdad en el País Valencià.
El momento exige claridad. No estamos ante simples ajustes administrativos ni ante diferencias técnicas de gestión. Estamos ante un vaciamiento progresivo de los compromisos institucionales con la igualdad entre mujeres y hombres y con la erradicación de la violencia machista. Cuando se paralizan pactos contra la violencia, cuando se diluyen los marcos normativos en educación, cuando se eliminan herramientas específicas para nombrar y abordar la violencia contra las mujeres, lo que está en juego no es un matiz ideológico, sino la calidad democrática.
La igualdad efectiva no puede convertirse en una declaración simbólica mientras se debilitan los instrumentos que la hacen posible. Necesitamos políticas públicas claras, recursos suficientes y compromisos sostenidos en el tiempo. La violencia contra las mujeres no desaparece porque se la nombre menos, ni la discriminación estructural se corrige sustituyendo el lenguaje de igualdad por fórmulas ambiguas.
Nos preocupa especialmente el abandono de medidas estructurales que afronten la explotación sexual y la consolidación de un modelo económico que tolera la mercantilización del cuerpo de las mujeres. Nos preocupa la falta de protección real para quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, como las mujeres migrantes y las trabajadoras del hogar y de los cuidados, que siguen soportando precariedad, invisibilidad y desprotección.
También señalamos la responsabilidad institucional ante crisis recientes en las que han sido las mujeres quienes han sostenido la vida cotidiana y la reconstrucción comunitaria, mientras las respuestas políticas resultaban insuficientes o evasivas. La igualdad no puede proclamarse en discursos y diluirse en la práctica.
Frente a los intentos de trivializar o cuestionar la violencia machista, respondemos con organización, con rigor y con movilización. La democracia se fortalece cuando protege los derechos de quienes históricamente han sido relegadas. Se debilita cuando los relativiza.
Por eso salimos a la calle. Porque la igualdad real es un principio democrático irrenunciable.
Porque la justicia social y la libertad de las mujeres son la medida de cualquier sociedad que aspire a llamarse democrática.
Te esperamos en la concentración.
